miércoles, 20 de julio de 2011

ARTÍCULO DE OPINIÓN

LA IDEOLOGÍA DETERMINA LA CENSURA

DANIEL NORIEGA

FECHA: 07/06/2011

Uno creería que por ser todos estudiantes universitarios estamos exentos de ciertas circunstancias reservadas para el mundo laboral, sin embargo esta semana el artículo que escribo habla de cómo las jóvenes generaciones son entrenadas para convertirse en agentes serviles de las ideologías filosóficas de los medios, lamentablemente hablaré de lo que sucede todos los días en nuestros corredores, en nuestras aulas, a nuestros compañeros y a nosotros mismos.

Entendemos el contexto de nuestra universidad, como una universidad católica, que basa sus objetivos e ideales en el humanismo cristiano rielista; como estudiantes, y lejos de compartir modelos de pensamiento cristiano o no, nos adaptamos y concertamos, hacemos concesiones para aprender y convivir, pero jamás podríamos permitir, darnos el lujo de renunciar a nuestras cualidades generacionales que nos vuelven los verdaderos gestores de cambio por servir a instituciones basadas en modelos arcaicos poco relevantes para nuestros días como la iglesia católica. Lo que puede sonar como una afronta contra la institucionalidad de nuestra universidad es sencillamente la respuesta ante la vulnerabilidad que nuestros derechos de libre expresión corren por aquí. ¿Nos sentimos satisfechos acaso con ser entrenados para servir a una doctrina que ni siquiera es realmente nuestra? como comunicadores sociales del siglo XXI respondemos a nuestra sociedad, y no hablo de la pantomima de sociedad globalizada que nos quieren introducir a manera de proctólogo, hablo de la sociedad inmediata de donde provenimos, en donde nos desenvolvemos y de la que realmente todos sabemos algo.

Una sola palabra rechina en mi cabeza mientras continuo escribiendo: ENAGENACIÓN, ya basta señores, vuelvan a Europa en la misma balsa en la que llegaron hace 500 años con sus ratas, sus pestes y su cristianismo, aquí en este continente las cosas son distintas, somos paganos por naturaleza y herencia genética y a mucha honra de serlo; han convertido en zombis a muchas otras generaciones, pero como buen hijo de ésta les puedo prometer que estamos artos de masticarnos sus cuentos infantiles, somos gente pensante, hambrienta de conocimiento, verdadero conocimiento, no el supeditado a grupos corruptos en poder. Es hora de volver de nuestra lechosa ceguera, dejar caer la venda de nuestros ojos, mientras no retribuyan nuestras colegiaturas con rigor científico y libertad de pensamiento, déjenme decirles mis señores que no son más que vulgares inquisidores colonos ladrones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario