martes, 21 de abril de 2009

Neo Peter Pan

Lo ví por primera vez un jueves de mañana, era un día gris, frío y hostil. Su desgarbada figura se confundia entre el ir y venir del resto de la gente, parecia ser invisible e insignificante para todos, excepto para mí. Caminaba sin prestar atención como quien camina de prisa hacia algún lugar de su propia imaginación, seguía siendo un niño, y yo no podia dejar de mirarlo, era como contemplarme ante un espejo de mejillaz pálidas y ojos azules índigo, no lo conocía, pero supe su nombre de inmediato; nunca antes lo habia visto, pero su rostro era el de un amigo, alejé la mirada por instante para concentrarme un poco más en mi propia vida. Un segundo más tarde el niño pálido y desgarbado, de mirada azul índigo, reflejo de mi alma; saltaba a las vías del tren. Su cuerpecito fue triturado, molido y estrujado.
La estación 16 se convirtió de pronto en la sinfonía perfecta de gemidos, gritos y terror, un niño de 13 años había saltado a las vías del tren y a pesar de no conocerlo sentí su muerte desgarrar mi corazón.

A unos pocos metros, Wendy, lloraba incosolablemente...

...Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario